viernes, 13 de julio de 2012

Hace un año


Hoy hace un año que me confirmaron mis sospechas.
Hoy hace un año que mi vida dejó de ser la que era.

Es curioso cómo cambian las cosas de un momento para otro, de tener sólo una sospecha a tener una confirmación. Mientras sólo tienes la sospecha, es como si todavía pudieras dar marcha atrás, tienes la esperanza de que durante el día que empiezas ya no te afecte todo, que todo vuelva a ser como antes y solo haya sido una sensibilización temporal, pero en cuanto te dan un diagnóstico todo tu mundo se viene abajo.

Por un lado me sentí aliviada de saber que todo lo que me pasaba desde hacía muchos años tenía una explicación, como el no haber podido ponerme una colonia sin sentir náuseas, maquillarme o ponerme unos pendientes sin que me picara todo, tomar cualquier medicamento sin que me provocara cualquier reacción inesperada o, más recientemente, la anemia que no había forma de solucionar, las intolerancias a prácticamente todo lo que comía que me provocaban terribles dolores de barriga que a veces hacían que me desmayara, esa tos que me entraba por que sí, sobre todo cuando comía o me estiraba a descansar en que parecía que me iba a morir ahogada y que ahora sé que eran espasmos esofágicos, o la pérdida de equilibrio y de memoria que no entendía y que notaba que empezaban a afectar mis clases de Qi Gong aunque intentaba disimularlo.

De hecho, hasta prácticamente un par de meses antes del diagnóstico no hablé con nadie de mis sospechas, con la esperanza de que todo pasara. Pero viendo que todo iba a más y que necesitaba cambiar mis hábitos, se me hizo imprescindible contarlo a mi familia. Me daba miedo cómo reaccionarían ya que empezar a hacer control ambiental no es fácil y más basándonos sólo en sospechas de padecer una supuesta SQM. Miedos infundados, ya que en un mes teníamos prácticamente todo hecho, tanto en casa, como en casa de mis padres.

Al resto de familia y amigos lo conté tres días después del diagnóstico. Tres días que pasé encerrada en casa llorando, intentando asimilar lo que se me venia encima y si sería capaz de soportarlo.
Durante esos tres días pasé la mayor parte de mi duelo. El resto se ha ido asentando poco a poco durante el transcurso del año.

Comenzar a hacer el control ambiental, con prisas, encontrándote mal por que hay que remover muchas cosas, fue duro, ya que vivía en una crisis continua, y conforme iba eliminando lo que me afectaba iban apareciendo cosas nuevas. Qué miedo da eso! Para mí era imprescindible sustituir todo lo que me afectaba por cosas que no lo hicieran pero cuando empiezas a descubrir que cosas aparentemente inocuas empiezan a hacerte daño y tienes la sensación de que cada vez vas a peor sin entender nada, es desconcertante.
Por suerte, el día en que me dieron el diagnóstico, mi médico me tranquilizó y....me felicitó! Lo que me estaba pasando era completamente normal y era el resultado de hacer un muy buen control ambiental. Se llama desenmascaramiento. Simplemente el cerebro empieza a notar lo que antes pasaba desapercibido por la gran saturación de tóxicos pero que aún así me afectaba. Al ir eliminando, el cerebro es capaz de "avisarte" de lo que te afecta y poder poner remedio.

El segundo paso en el control ambiental fue la comida. Sustituir TODA la comida normal por biológica. Añadido al hecho de que ya llevaba un año sin comer ni gluten, ni lactosa, ni azúcar, ni carne. Pude hacer la dieta hipotóxica....durísima. Me quedé en 38 k. Pero mereció la pena el sacrificio ya que conseguí averiguar qué es lo que tolero y qué no. Poco a poco voy tolerando más alimentos...con cuentagotas, eso sí.

Una vez completado el control ambiental, poco a poco empecé a encontrarme mejor. A encontrarme normal...dentro de mi casa. Empezaron a haber días en que me sentía curada....hasta que salía al patio y olía la ropa tendida de los vecinos, o salía a la calle y me cruzaba con alguien con colonia, o venía alguien a casa (sin colonia) pero la ropa le olía a detergente y a suavizante y crisis al canto otra vez.
Ahora mismo, no dejo entrar en casa a nadie que no haga control estricto, ya que no es solo el momento que están en casa, si no las horas o días que queda el olor y que me va afectando, incluso teniendo el purificador de aire, que se hace imprescindible para imprevistos o para los días en que no se puede ni ventilar. Así que los únicos que pueden venir a visitarme son mis padres. Y su casa es la única que puedo visitar.

Paso imprescindible y duro para no caer en crisis (y que tampoco es garantía de ello) : la mascarilla. Parte del llanto de los tres primeros días después del diagnóstico fue por su causa. Me negaba a salir a la calle con mascarilla. Me moría de vergüenza. Muchas veces no me la ponía : "creo que aguanto", me decía...y luego a apechugar con las consecuencias. Hasta que un día me dije que no podía pedir a los demás que hicieran el control ambiental o que no vinieran a casa si luego yo no era consecuente. También pensé que quien lleva muletas, o una escayola, o va en silla de ruedas, no lo hacen por gusto, si no por necesidad. Pues igual que yo. Los primeros días no hacía más que sudar y estaba deseando llegar a casa. Los primeros días....duró poco. Qué bueno poder estar más rato en los sitios y llegar bien a casa! Los demás pueden ya mirarme lo que quieran y decir lo que les apetezca. También es cierto que nunca he oído ningún comentario desagradable. Por que parece que por que vayas con mascarilla y gafas de sol (por la fotosensibilidad) ni veas ni oigas...

Van pasando los días, te vas adaptando a todos los cambios, vas aceptando que ya no puedes hacer muchas, muchísimas cosas, pero lo más difícil de entender es ver cómo la gente empieza a desaparecer.
Hubiesen desaparecido igual si hubiese tenido un accidente de coche o si me hubiesen diagnosticado un cáncer? No lo creo. Simplemente por que sus vidas no se verían afectadas. En este caso, para acercarse a mí hay que cambiar unos hábitos, unos hábitos que dejan al descubierto lo insalubres que son. Se hacen conscientes de una verdad muy incómoda.
Y esta enfermedad deja muy clara una cosa, y es que sólo puedo estar con quien realmente quiere estar conmigo.
Y esa es una de las cosas buenas de la enfermedad, ya que, aún siendo una enfermedad muy dura, purifica tu vida en todos los sentidos, ya que mpiezas por hacer desparecer los tóxicos ambientales y acaban desapareciendo por sí solas las relaciones tóxicas.
Es sorprendente ver cómo personas que pensabas que siempre estarían ahí ya no están, cómo otras que no te esperabas para nada sí lo están o cómo otras que pensabas que ya no estaban, reaparecen.
Pero, mal que pese, así es el fluir de la vida. Malo sería que no hubiera movimiento. Y,estén o no estén, todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida son importantes para mí, ya que seguro nos hemos aportado algo mutuamente.

Y qué decir de las nuevas amistades? Esas personas que están como tú, que ya han pasado por el desenmascaramiento, por el trauma de la mascarilla, por el alejamiento de las personas que eran importantes para ellas, por las crisis, por los síntomas nuevos que aparecen y que no entiendes, por las dudas, y ahí están para ayudarte y apoyarte y tranquilizarte.
Y ves que tú también puedes hacer lo mismo por las personas que empiezan y la vida empieza a tener sentido otra vez.
Desconozco si personas con otras enfermedades llegan a unirse de esta manera. Quizás por ser la nuestra una enfermedad bastante desconocida e incomprendida que necesitamos del apoyo entre nosotros.

En resumen, puedo decir que ha sido un año duro pero muy enriquecedor y que si se lleva un buen control ambiental se puede mejorar mucho (que no curar). Para poder curarnos, primero se tiene que curar el mundo.
Utopía? Pues sí.
Ya lo decía Krishnamurti : "No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma".
Por supuesto que él lo decía en otro sentido, pero entiendo que es perfectamente válido para mi situación y la de cerca de 400.000 personas enfermas de SQM solo en España. Y hay quien sigue empeñándose en decir que es una enfermedad rara y minoritaria. Digamos que más bien silenciada. Si la mayoría de la gente que te rodea no está dispuesta a cambiar aún sabiendo que es por su bien, cómo van a hacerlo los que tienen grandes beneficios económicos?

No puedo terminar esta entrada sin dar las gracias a todas las personas que siguen ahí, aunque sea a distancia, familia, amigos, alumnos y unas poquitas compañeras de fatigas con las que mantenemos esas laaargas conversaciones telefónicas que nos dejan cao por un buen rato pero...qué buenas son mientras duran. Gracias, chicas!

Pero sobre todo, tengo que dar las gracias a las personas que me han acompañado desde el principio, que me han creído sin entender, que han buscado soluciones para hacer mi vida más fácil, que son lo únicos que saben lo que es pasar una crisis si haber tenido que vivirla en carne propia...

A mi hermano Jordi y mi cuñada Alba, por que hacen control ambiental para ellos mismos, por que sí, con lo que eso supone...a Carmen Carratalà, por que es la única persona que sin ser de la familia, para mí ya lo es...y sobre todo, a mis padres, mi marido y mis dos hijos, por que sin ellos mi vida no tendría ningún sentido.

OS QUIERO!!!!!




lunes, 25 de junio de 2012

Higiene y cosmética sin tóxicos


Junto con la limpieza de nuestra casa, la limpieza de nuestro cuerpo debe ser el principal cambio que debemos hacer a la hora de seguir un buen control ambiental.

Tenemos la mala costumbre de enmascarar el olor natural que cada cuerpo tiene con olores artificiales: colonias, desodorantes, jabones...Parece que sea pecado oler natural. Cuántos diagnósticos médicos se podían hacer sólo con oler el cuerpo de un paciente. Cuántos se pueden hacer ahora, si todo lo que olemos es química artificial.
Hay que tener claro que lo limpio no huele. No nos engañemos más, pensando que cuánto más olor hagamos más limpios estaremos.

Debemos tener en cuenta que nuestra piel no es un tejido impermeable, por lo tanto, todo lo que está en contacto con ella, se absorbe y va a parar al torrente sanguíneo. Con razón existe un lema que dice "Si no lo puedo comer, no lo pongo en mi piel".

Siguiendo este lema, lo más aconsejable es sustituir los productos convencionales por otros naturales y a ser posible con certificación ecológica.

Y aquí entramos en las confusiones que suelen generarse a la hora de elegir un producto realmente adecuado, ya que muchas veces se venden cosméticos con la publicidad de "Cosmética natural" cuando no lo son en absoluto, como pueden ser Clarins, The Body Shop o Yves Rocher, por poner algún ejemplo.

Para saber que un cosmético es verdaderamente natural debemos tener en cuenta una serie de pautas:

1. Las materias primas deben proceder de plantas y, a ser posible, de cultivo ecológico certificado.
2. Los productos no deben ser testados en animales, ni contener materias primas procedentes de animales vertebrados.
3. Se permite el uso de sales inorgánicas y materias primas obtenidas de minerales,excepto las del punto 5.
4. Materias primas de uso restringido: solo se permiten emulgentes y tensoactivos de origen vegetal como aceites, grasas, lecitinas, ceras, etc.

5. Sustancias prohibidas: colorantes sintéticos, fragancias sintéticas, siliconas, materias etoxiladas y parafinas y otros productos derivados del petróleo.

6. Conservantes: se permiten conservantes naturales como el ácido benzoico, ácido ascórbico, ácido salicílico y alcohol bencílico.

7. No se permiten las radiaciones, ni en la materia prima ni en los cosméticos ya elaborados, para eliminar gérmenes o bacterias de los cosméticos.

8. Los fabricantes tienen que someter a sus productos al análisis de un laboratorio independiente que revisa si cumple los requisitos y le otorga el sello BDIH.

Algunos cosméticos que sí cumplen estos requisitos serían Alqvimia, Dr. Hauschka, Welleda, arcilla Ghassoul (SQM), Lavera, Logona, Urtekram (estos tres productos tienen una línea apta para SQM, sin perfume) (*)


EN LA PRÁCTICA

Como siempre, una cosa es la teoría y otra la práctica, que siempre parece muy difícil al principio, pero en realidad no lo es tanto. Como siempre, la clave es la información....y probar!

BAÑO Y DUCHA

Cuando en una familia hay alguien con problemas respiratorios (asma o alergias) o en la piel (dermatitis, psoriasis...) y por supuesto algún afectado de SQM, se hace muy aconsejable el uso de un declorador en la ducha, ya que el cloro es muy irritante para las vías respiratorias y además reseca mucho la piel y el pelo. Con él también se reducirá mucho el uso de hidratantes.

En casa, mayoritariamente usamos bicarbonato para ducharnos. Es un exfoliante suave y deja la piel limpia y suave.  También va bien el jabón natural, el de pastilla de toda la vida, aunque puede resecar algo más la piel. El jabón de Alepo también me gusta, aunque, al llevar laurel, puede no ser tolerable para todos. Ironías de la vida, en casa soy la única a la que no molesta el olor de este jabón.

Para el pelo, como ya comenté en la entrada sobre el bicarbonato, éste no me acaba de convencer, por lo que usamos el gel de ducha de Lavera o Urtekram, que sirven también para el pelo.

Tanto el jabón de Alepo como el gel Urtekram se encuentran perfectamente en tiendas de dietética.


HIDRATACIÓN

Lo mejor es el aceite, el que se prefiera. En casa usamos el de almendras y el de sésamo. Este último deja la piel muy bien y tiene algo de protección solar, al igual que la menteca de Karité, que también va muy bien para la cara.

Si, además de hidratar queremos exfoliar, mezclar en un bol un poco de aceite de sésamo con sal marina y frotar la piel. Después enjuagar. Yo lo utilizo para los pies y el resultado es excelente.


DESODORANTE

Podemos usar bicarbonato. Simplemente hay que espolvorearlo como si fuera talco.
Otra opción es la piedra de alumbre, que se encuentra en tiendas de dietética y herboristerías. Es más cara pero dura tanto que compensa. Nosotros vamos alternando los dos.

Hay que tener cuidado de que la piedra de alumbre sea Potassium Alum, que es natural y diferenciarlo del Ammonium Alum, que es sintético.


HIGIENE BUCAL

Hay que olvidarse de los dentífricos tradicionales, con flúor y parabenes, ya que por la mucosa de la boca  absorvemos muy rápidamente todos estos tóxicos.

El bicarbonato puede ser una opción, pero sólo para momentos puntuales, ya que estropea el esmalte dental.
Existen dentífricos naturales sin perfume y sales dentales, pero no los hemos utilizado.
Nosotros usamos los dentífricos de la marca Welleda, que para mí es una marca excelente, pero que, al usar aceites esenciales, lo único que  tolero es su pasta de dientes salina.

El cepillo de dientes debe ser de cerdas naturales.


HIGIENE ÍNTIMA

Las compresas y tampones normales están blanqueados con cloro, utilizan plástico que no dejan respirar la piel y están perfumados. Se pueden sustituir por los de la marca Natracare.  Otra opción son  las copas menstruales (todavía por probar) o las compresas de tela, que son una excelente opción ya que son muy respetuosas con la piel y con el medio ambiente ya que evitamos las de usar y tirar, con el ahorro económico que también representa.


PROTECCIÓN SOLAR

Tanto la manteca de Karité como el aceite de sésamo contienen naturalmente algo de protección solar, obviamente no como para ponerse vuelta y vuelta en la playa, pero sí para salir a dar un paseo en horas de poca radiación solar.

Si debemos exponernos más, una buena crema es la loción solar Neutral de Lavera


AFEITADO

A la hora de afeitarse, los caballeros deben volver al método antiguo: espuma con pastilla de jabón y brocha. En casa usan el jabón de glicerina Free de Logona y se hidratan con aceite de sésamo o manteca de Karité.

También se puede usar una maquinilla eléctrica.


Por supuesto, existen otras muchas opciones, pero esto es lo que hemos probado y podemos dar fe de que nos funcionan a la perfección.


FUENTE (*) : No fun



jueves, 24 de mayo de 2012

Usos del bicarbonato


Cuando se empieza a hacer control ambiental o cuando simplemente decidimos dejar de utilizar los productos habituales en cualquier casa, ya sean de limpieza o de higiene personal, por su toxicidad, empezamos a descubrir un mundo de posibilidades y alternativas que de otra manera ni se nos hubiese pasado por la cabeza que pudieran ser tan eficientes y económicas y, de paso, inofensivas para nuestra salud.

Desde que empecé a hacer control ambiental, he probado muchísimas cosas, algunas bastante caras y no muy eficaces con relación al precio, ya fuera por que el resultado final no fuera el esperado o por que simplemente no lo toleraba.

Hasta que descubrí el bicarbonato.
 Lo empecé a usar discretamente. Si no recuerdo mal, creo que el primer uso que le dí fue para quitar el olor a incienso (antes lo usaba e expuertas) del cable de una lámpara de sal. Cuando vi el resultado, me dediqué a limpiar el interior de armarios y cajones como una posesa.

Pero claro, una cosa era utilizarlo para desorodizar y otra, como había leído por ahí, para lavarte o para limpiar los baños, por ejemplo. Con la publicidad agresiva que tenemos, que nos venden que tenemos que vivir desinfectados a riesgo de morir al contacto con el primer bichito que pase, es normal pensar que el humilde bicarbonato no sirve para mucho.

Pero en mi caso, llega un momento en que te hartas de probar mil cosas que no te funcionan, viendo que te gastas el dinero para terminar regalando el producto (que regalar, ya me gusta, que conste) cuando ves que el dinero se necesita para hacer mil cambios en casa. Y un día empiezas a probar......y te quedas con él.
  

BICARBONATO PARA LA LIMPIEZA DE NUESTRA CASA 

El principal uso que damos al bicarbonato los afectados de SQM es el de desorodizar. Para ello, simplemente podemos limpiar neveras, armarios, cajones....con agua y un par de cucharadas de bicarbonato. Si el olor es muy persistente, haremos una pasta con agua y bicarbonato, la aplicaremos y la dejaremos actuar unas horas o unos días, eliminándola después con agua.

Para que no nos huela el cubo de la basura, espolvorear bicarbonato en el fondo.

Poner un platito con bicarbonato en la nevera, neutraliza los olores de ésta.

Ropa nueva o lavada con detergentes convencionales o suavizantes. Dejarla en remojo con agua y bicarbonato una semana. Cambiar el agua y dejar una semana más. Lavar normalmente.

Para lavar la ropa bastan tres cucharadas soperas de bicarbonato en la lavadora. Yo pongo dos en la cubeta y una directa al tambor. Ropa impecable. (Siempre recuerdo que cuando se empieza a lavar así, la ropa puede oler mal por la descomposición de los detergentes y suavizantes usados anteriormente).


Con agua bien caliente y dos cucharadas de bicarbonato podemos limpiar la cocina (toda ella, armarios, baldosas, encimeras) y el cuarto de baño, espolvoreando un poquito si hay manchas de cal o restos de jabón, ya que actúa como abrasivo. Espolvorearlo en la taza del WC y dejarlo actuar una buen rato (como cuando poníamos lejía). Lo desinfecta y lo deja reluciente. Sí, el bicarbonato es bactericida, por lo que desinfecta.

Para fregar el suelo. Agua bien caliente y una o dos cucharadas de bicarbonato. Lo hago tanto en gres como en parquet y me queda genial.



BICARBONATO EN LA HIGIENE PERSONAL

El primer uso que le di, fue el de desodorante. Después de lavarse, simplemente espolvorearlo por las axilas como si fuera polvo de talco.

Sustituirlo por el jabón para ducharse. Desde que lo probé no uso otra cosa. Actúa como un exfoliante y te queda la piel limpia y suave.

Lavarse el pelo. Conozco gente que lo hace con muy buenos resultados. Yo lo he probado, pero quizás por que tengo el pelo largo o por que no lo haya hecho bien, no me acaba de convencer. Pero se puede, eh?

Exfoliante para la cara. Poner muy poquito en la cara húmeda, sobre todo por la frente, nariz y mentón. Enjuagar bien e hidratar con manteca de karité o aceite.

Para relajar los pies. Ponerlos en remojo en agua calentita con bicarbonato. Relajados y suavecitos.


OTROS USOS DEL BICARBONATO

Como sustituto de la levadura para hacer bizcochos, pan, galletas...añadir una cucharadita de moka de bicarbonato en lugar de la levadura.

Para limpiar plata. Tenemos dos maneras de hacerlo: una es hacer una pasta con agua y bicarbonato y frotar el objeto de plata. Sacar brillo frotándolo con papel de periódico o un trapo.
La otra, más interesante, es colocar papel de aluminio en el fondo de un recipiente, añadir agua y un poco de bicarbonato. Sumergir el objeto de plata y dejarlo unos minutos. Se limpia solo.



OTROS USOS  DEL BICARBONATO que no he probado (todavía)

Como antiácido. Una cucharadita en un vaso de agua.

Como dentífrico.  Usarlo en vez de la pasta de dientes. Para hecerlo muy de vez en cuando, ya que, al ser abrasivo, estropea el esmalte dental.

Como colutorio. Enjuagar la boca con una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua. Ideal cuando hay aftas o notamos la boca pastosa.

Para las cucarachas. Mezclar bicarbonato y azúcar a partes iguales. Colocarlo por donde sepamos están las cucarachas. Éstas lo comen y  mueren.

Para desinfectar frutas y verduras. Añadir una cucharadita en el agua de lavado.



Si descubro más usos ya iré actualizando.

Aunque, yo creo que con todos estos, merece la pena hacerse con kilo de bicarbonato y empezar a usarlo, no? Se gana en ahorro y en salud. Garantizado.











miércoles, 25 de abril de 2012

Hamburguesas de azukis



INGREDIENTES:
100 gr. arroz integral
80 gr. azukis
Un trocito de alga kombu (hace que las legumbres sean más digestivas y aporta muchos y buenos nutrientes)
1 zanahoria
Puerro o cebolla
Harina (opcional)

PREPARACIÓN:
Dejar los azukis en remojo 8 horas o durante toda la noche.
 
Colocar el arroz, los azukis y el alga, que habremos remojado durante unos minutos, en una olla a presión, cubrirlos de agua y cocinar durante 20 minutos. Podemos aprovechar sobras de arroz.

Escurrirlos y reservar.

En una sartén, sofreir cebolla o puerro, (al gusto o por tolerancia) y la zanahoria rallada.

Añadir el arroz y los azukis y removerlo todo hasta que quede una masa espesa.

Dejar enfriar y amasar las hamburguesas. Si están muy pegajosas se pueden espolvorear con un poco de harina.

Pasarlas por la plancha o freírlas.

domingo, 22 de abril de 2012

Alimentación saludable


Qué importante es la alimentación y qué poco la cuidamos.

Nos llevamos a la boca lo primero que nos quieren vender y nos creemos todo lo que nos dicen: infinidad de yogures que lo arreglan todo, comidas que prácticamente se cocinan solas, bebidas milagrosas...Y luego están lo que a mí me parecen "modas" o quizás "intereses económicos", me refiero a cuando en todas partes te recomiendan, cuando no casi te obligan -so pena de ser cuanto menos una mala madre si no se los das a tus hijos- a consumir alimentos que hace nada eran "malísimos " para la salud y ahora son "imprescindibles", o al contrario, lo que se ha comido toda la vida ahora resulta que era veneno.

Lo peor de todo, es que nada de lo que nos venden está libre de gran cantidad de productos tóxicos que consumimos desde que nacemos (colorantes, conservantes, aditivos, restos de pesticidas, metales pesados, alimentos modificados genéticamente...) sin contar cómo acabamos de contaminar los alimentos con los utensilios que utilizamos para cocinarlos o conservarlos (aluminio, teflón, plástico...)
Y ni siquiera nos preguntamos si lo que nos venden es seguro para nosotros por que lo hemos visto desde siempre, todo el mundo los consume y representa que hay alguien que vela por nuestra salud. ¿Y nos parece normal ver cada día más personas con alergias, intolerancias alimentarias, o cada vez más enfermos de cáncer, Alzheimer o SQM?

La parte positiva de padecer SQM es que mis ojos se han abierto de par en par. Simplemente ya no pueden engañarme más. En primer lugar por que mi cuerpo reacciona a cualquier tóxico, por lo tanto no puede colarse ninguno y, en segundo lugar, por que para poder mejorar he tenido que aprender a leer las etiquetas y conocer lo que como. Da  miedo lo desinformados que estamos hasta que ya es demasiado tarde y debemos espabilar o enfermar gravemente.

RECOMENDACIONES PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

-DISTINGUIR ENTRE NATURAL, ECOLÓGICO Y ORGÁNICO O BIOLÓGICO. (*)

Alimento natural: no es otro que aquél que procede de la naturaleza. "Natural" es un concepto muy tergiversado que ha sido demasiado utilizado en productos de dudosa calidad que no respondían a lo que ofrecían y que escondían ingredientes.

Alimento ecológico: es el que ha sido producido de manera respetuosa con el medio ambiente, utilizando recursos naturales renovables y fácilmente biodegradables y que no generan residuos peligrosos.

Alimento orgánico o biológico: es el que en ninguna etapa de su producción ni elaboración han intervenido fertilizantes, herbicidas, insecticidas, pesticidas, aditivos, químicos, hidrocarburos o derivados, así como tampoco en los suelos donde son cultivados los productos o las materias primas que forman parte del producto. Desde la producción hasta la elaboración y envasado, deben regirse bajo normas específicas de control con validez legal, acreditada por un organismo autorizado. En su envase debe llevar el sello que lo garantice.

NOTA:Esta clasificación se hace extensiva a cualquier producto, ya sean alimentos, productos de limpieza, cosméticos o téxtil.

Si bien los que consumimos productos biológicos ya sabemos esto, lo más habitual es que a la hora de hablar nos refiramos a ellos como productos ecológicos.

-APRENDER A LEER LAS ETIQUETAS.
Saber identificar los aditivos, la mayoría de las veces innecesarios, que llevan los alimentos convencionales.

-CUIDADO CON EL PESCADO.
En el pescado es donde hay mayor concentración de metales pesados. Se debe consumir pescado pequeño o pescado en alta mar, mejor ultracongelado. El peor es el de costa y el de río. Muy contaminados son el atún, salmón, lucio, carpa y barbo.

 También hay pescado ecológico, pero yo no lo he encontrado y parece ser que es bastante caro.

-ALIMENTOS MODIFICADOS GENÉTICAMENTE. (*)
No se informa de los riesgos reales de los transgénicos. Algunos de estos riesgos son:

   -Hay plantas, como el maíz, que llevan insecticida incorporado, que se ingiere directamente.
   -No se conoce su efecto a medio y largo plazo.
   -Podría incrementar las reacciones alérgicas en los que los consumen.
   -Hay una transferencia de material genético.

Interesante consultar la Guía roja y verde de transgénicos de Greenpeace.

-AGUA Y BEBIDAS. (*)
Beber y cocinar solo con agua del grifo filtrada o agua envasada en vidrio. Evitar el agua envasada en plástico, ya que a los 10 días éste empieza a soltar residuos. Evitar bebidas y zumos en latas de aluminio y tetra brik.

-UTENSILIOS DE COCINA.
De poco sirve comer alimentos orgánicos si los cocinamos o conservamos en utensilios tóxicos, ya que los van a contaminar.

Debemos evitar el plástico, especialmente el blando, ya que para fabricarlo se utilizan ftalatos que están clasificados como posibles cancerígenos, y el teflón, por ser un material plástico que  a altas temperaturas desprende gases tóxicos. (*)

Sustituiremos las sartenes con teflón por unas de revestimiento cerámico. Para hornear, lo mejor es el vidrio y para las ollas y cazuelas, el mejor material es el de vitrocerámica, seguido del acero inoxidable.

Para conservar, congelar y envolver los alimentos se pueden usar bolsas de celofán que no son tóxicas ya que es un material derivado de la celulosa, o tarros y fiambreras de cristal. Evitar el papel de aliminio y de plástico transparente.
He encontrado papel alimentario para hornear y envolver. Todavía no lo he probado pero creo que irá bien.

Cuando salimos,  podemos llevar el agua en botellas de acero inoxidable o de cristal. Yo utilizo esta.

Lo mejor a la hora de elegir los alimentos frescos, como frutas y verduras es intentar que sean lo más próximos posible, ya que así evitamos intermediarios y transporte por lo que también se reflejará en el precio.

Yo compro las frutas, verduras y legumbres en l'Hort de la Carmeta. Tienen productos biológicos de temporada excelentes.

Podemos pensar que es caro consumir alimentos orgánicos o que nos dé pereza realizar tantos cambios o que sigamos llenando el carro de la compra sin mirar lo que nos llevamos realmente. Pero sé que es mejor hacerlo a tiempo, poco a poco, disfrutando de lo que vamos aprendiendo, a esperar a que sea demasiado tarde y tener que hacerlo a la fuerza y seguramente con la tolerancia alimentaria muy mermada ya.


(*)  Extraído de la "Guía práctica de control ambiental para afectados de Sensibilidad Química Múltiple." Lídia Monterde. Colaboración y revisión del Dr. Pablo Arnold. Septiembre del 2009.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Tortícolis? No, gracias


Tengo tendencia desde......¿siempre? a padecer tortícolis. Me recuerdo ya de pequeña con mi cabeza de lado por no poder girar el cuello y no digamos de adolescente, cuando empecé a trabajar en una peluquería. De más mayor me recuerdo notando el comienzo de una y desesperarme haciendo estiramientos para que no fuera a más, con lo que solo conseguía empeorarla y pasarme días y días mirando a derecha o izquierda únicamente.

Cómo no, al empezar con el Qi Gong esto también mejoró, tanto que, desde el 2003 sólo he tenido dos "incontrolables" pero las dos o tres últimas han sido completamente "controladas". Y como esta mañana me ha vuelto a pasar y he podido comprobar que el resultado es reproducible, no puedo hacer otra cosa que compartirlo.

Las tortícolis más fuertes que he tenido siempre me han empezado por la mañana al despertarme y estirarme o bostezar. La más fuerte fue a los 16 años en que oí literalmente como si se desgarrase mi pobre esternocleidomastoideo derecho. Solo tuve tiempo de llamar a mi madre y cuando me desperté estaba en un taxi camino de urgencias.

Normalmente suelo despertarme unos minutos antes de que suene el despertador. Así ha sido esta mañana. Estaba girada sobre mi lado derecho y, tal como estaba he bostezado y ¡zasca! ahí estaba. Ha sido uno de los fuertes. He notado un fuerte dolor en el lado derecho del cuello que enseguida ha empezado a subir hacia la cara y a bajarme por el hombro y la espalda. Como he podido me he colocado boca arriba y he empezado a hacer lo que me funcionó las dos o tres últimas veces. A ver si sé explicarlo, por que esto es cosa mía, nadie me lo ha enseñado y, como casi siempre, es más fácil hacerlo que decirlo.

Se trata de colocar la cabeza bien apoyada en la almohada, que ésta sujete bien el cuello y que quede lo más recta posible, dentro de lo que el dolor permita. Siempre sin forzar la postura. Ahora se trata "simplemente" de relajar toda la musculatura haciendo el ejercicio de relajación empezando por la zona afectada en combinación con la respiración abdominal.

Cuando hay dolor y aunque parezca que duele una zona muy extensa, siempre es un solo punto el que duele y se trata de encontrarlo y prestarle toda la atención. La ventaja de estas tortícolis, es que las ves empezar y sabes exactamente cual es el punto de inicio.

Hay que mantener toda la musculatura lo más relajada posible y centrarse sobre todo en las expiraciones. Cada vez que soltamos aire, el punto afectado se relaja más y más. No hacer caso al dolor de la cara, del hombro, de la espalda...ahí no está el dolor, sólo en el punto por donde ha empezado. Llega un momento en que todo el dolor se concentra en el punto. Ya no duele ni la cara, ni el hombro ni la espalda, aunque el punto puede doler horrores! Si sigues relajando, respirando con la respiración bien baja, se pasa. Absolutamente.

Diez minutos despues ha sonado el despertador. Me he girado tranquilamente para pararlo. Ni rastro de dolor.

Tengo que aclarar que, debido a la práctica, le relajación muscular sé hacerla al instante, no necesito hacer todo el recorrido del ejercicio, y la respiración abdominal la tengo completamente integrada, solo que en momentos así la hago más consciente y profunda. Por eso siempre digo que estas cosas hay que aprenderlas cuando estamos bien, para que, en el momento en que las necesitemos, tengamos las herramientas bien engrasadas y listas para usarlas.

martes, 27 de marzo de 2012

Limpieza natural (II)


Esta es una entrada que, aunque tenía muchas ganas de hacerla, he ido posponiendo, porque todavía se me van presentando obstáculos, como nuevas intolerancias que hacen que tenga que ir cambiando lo que ya había aprendido y buscar nuevas maneras de hacerlo.
La verdad es que mi vida se ha vuelto muy didáctica, ya que no hay día que no aprenda algo nuevo.

Esta entrada está en el apartado de Control Ambiental, ya que los productos de limpieza son de lo primero que debemos empezar a deshacernos por su extremada toxicidad,  tengamos SQM o no. Qué mejor manera de cuidar nuestra salud que previniendo.

Todo lo aquí expuesto se basa en mi experiencia, cambiante, como comento un poco más arriba, por lo que seguramente también lo será esta entrada, ya que, conforme vaya probando "recetas" que me funcionen, así las iré compartiendo.

LAVADO Y PLANCHADO DE LA ROPA

 Creo que esta es la parte más complicada cuando se empieza con la SQM, ya que es muy difícil, por no decir imposible, eliminar los restos de suavizante de la ropa. Yo tuve que tirar mucha de mi ropa por esta razón aunque también he podido salvar alguna gracias a algún truquillo.

Cuando se dejan de usar los productos habituales, puede ser que notemos que la ropa huele mal. Eso es por que los restos de productos anteriores que quedan adheridos al tejido se descomponen. Si es una prenda muy querida de la que nos negamos a deshacernos, con paciencia y muchos lavados termina por no oler a nada.

Lo que yo uso

Lavado de la ropa: Una Ecobola, dos cucharadas soperas de bicarbonato en el cajetín y una más en el tambor.
La ropa me sale perfectamente limpia y no huele a nada.

Manchas difíciles: Frotar la mancha con jabón natural antes de meterla en la lavadora.

Blanquear la ropa: Dejar unas horas en remojo en agua caliente y un par de cucharadas de carbonato de sodio.

Eliminar olores persistentes (suavizantes, ropa nueva, etc.): Dejar la ropa en remojo con bicarbonato no menos de una semana. Cambiar el agua y volverla a dejar una semana más. Después lavarla en la lavadora. (No siempre desaparece el olor. Si tenemos SQM y es nuestra ropa, mejor deshacernos de ella)

Planchado de la ropa: Es muy importante cambiar la funda de la tabla de planchar por una de algodón, ya que las convencionales desprenden formaldehído y los tintes que se usan son muy tóxicos. Al calentarse con la plancha desprenden gases muy perjudiciales.


Lo que también se puede hacer

Lavado de la ropa: Utilizar sólo las tres cucharadas de bicarbonato. (Yo uso la ecobola por que ya la tenía. Cuando se agote, lavaré así.)

Suavizante: Añadir un chorrito de vinagre en el compartimento del suavizante. (Va genial y ayuda a descalcificar la lavadora. Así lo hacía yo hasta que dejé de tolerarlo)

Se pueden utilizar productos ecológicos (yo no los he probado) que deberían ser sin fragancia.

EN LA COCINA

Lavar los platos: Uso Lavaspul o Ecover Zero.
No tengo lavavajillas, por lo que no puedo aconsejar nada por experiencia propia.

Ollas que se queman: Hervir en la olla quemada agua con un puñado de sal gorda durante una hora a fuego lento. Dejar reposar toda la noche. Por la mañana, lavar normalmente.

Limpieza general de la cocina: Agua caliente y un par de cucharadas de bicarbonato. Cuando he tenido algo de cal en la grifería o el fregadero, he espolvoreado un poquito de bicarbonato y he frotado con la bayeta. Al enjuagarlo...brillantísimo!

Lo que también se puede hacer

Limpieza general de la cocina: Agua caliente y un chorrito de vinagre.


EN EL BAÑO

Esta es la parte de la casa que más problemas me ha dado, ya que no conseguía encontrar nada que tolerase, ni siquiera productos ecológicos sin fragancia.

Lo que yo uso

Agua caliente con un par de cucharadas de bicarbonato. Después se puede mezclar agua oxigenada y agua a partes iguales en un vaporizador nuevo y rociar las supeficies. Dejar reposar unos minutos y enjuagar.

Lo que también se puede hacer

En dos vaporizadores nuevos, mezclar una tacita de vinagre blanco y el resto de agua. En el otro vaporizador, agua oxigenada y agua a partes iguales. Rociar las superficies, no importa el orden . Dejar reposar unos minutos y aclarar.

NOTA: ¡Nunca mezclar vinagre y agua oxigenada en el mismo vaporizador!

Los productos ecológicos de la marca Sodasan dejan el baño fantástico, pero suelen llevar vinagre por lo que no los tolero.

Eliminar la cal: Exprimir un limón y con un algodón mojar grifos o donde sea necesario. Enjuagar. (En el espacio de tiempo entre "Limpieza natural" y esta entrada, he dejado de tolerar el limón.)

También se puede usar vinagre.


LIMPIAR EL POLVO

Lo mejor es utilizar bayetas de microfibra humedecidas en agua.


LIMPIEZA DE CRISTALES

Me va genial una bayeta de la marca Ecofrego que es un poco rugosa por una de sus caras. Pasarla por los cristales o espejos humedecida con agua y después secar con papel de cocina o un paño de algodón.

También se puede usar una tacita de vinagre con agua caliente en un vaporizador.




SUELOS

Agua y un par de cucharadas de bicarbonato. De vez en cuando, en los baños y en la cocina utilizo agua y un chorrito de agua oxigenada.


Básicamente, el producto imprescindible es el bicarbonato. Con él solo, podemos limpiar prácticamente todo. Desde que empecé el control ambiental, (todavía no hace un año, a fecha de hoy) he probado infinidad de productos y lo que más me ha convencido es el bicarbonato,  por precio, utilidades y sobre todo, tolerancia. ¿Se puede pedir más?